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Ulceras

La aparición de úlceras en la piel es un trastorno sumamente frecuente. Si bien es cierto que no tienden a presentar dolor, éstas pueden llegar a tornarse más graves si no se las trata adecuadamente. Por esto, es importante conocer de qué estamos hablando cuando nos referimos a úlceras, de modo de contar con información suficiente para su diagnóstico y su tratamiento.

¿Qué son las úlceras?

En palabras simples, las úlceras son lesiones de la piel que no siempre cicatrizan correctamente. Generalmente, son las personas de mayor edad las más proclives a padecer este tipo de problema, especialmente como consecuencia de la pérdida de elasticidad en la piel.

En términos más exactos, las úlceras son el último grado de una insuficiencia venosa. Si bien es cierto que tienden a aparecer en la región supramaleolar interna, pueden llegar a tener lugar también en la zona externa. En lo que respecta a su tamaño, no existe uno específico para mencionar, sino que varía según el grado de desarrollo en cada paciente en particular.

Sus síntomas

Generalmente, las úlceras se caracterizan por no presentar dolor alguno. Sin embargo, pueden llegar a estar acompañadas por dolor en los casos en los que haya una infección.

Habitualmente, la piel que rodea la úlcera muestra signos típicos de dermatosis de insuficiencia venosa, acompañada de pigmentación ocre, induración, lipoesclerosis o cianosis.

Distintos son los tipos de úlceras vasculares que pueden aparecer. Es de suma importancia reconocer cuál es el tipo que padece cada paciente, de modo de dirigir correctamente el tratamiento.

El tratamiento para las úlceras

Generalmente, el tratamiento de una úlcera vascular es prolongado en el tiempo, pudiendo ser difícil apreciar la evolución del mismo en el corto plazo y a simple vista. Existen tratamientos basados en una cura local, pero éstos deben ir necesariamente acompañados simultáneamente de un tratamiento que apunte a la corrección de la patología.

El tipo de tratamiento a llevar a cabo debe ser seleccionado en común acuerdo por el equipo médico que lo efectúe.  Para lograr comprobar la efectividad del mismo, debe realizarse un seguimiento por un plazo no menor a tres semanas aproximadamente.

Algo importante a mencionar es que todo tratamiento o cura para una úlcera se efectuará procurando el mayor nivel posible de confort del paciente y el objetivo fundamental de evitar que éste sienta dolor durante el mismo.

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